No pienses en un elefante.

Hagamos un ejercicio rápido… si yo te digo en este momento que no pienses en un elefante, ¿qué hiciste?

Exacto, pensaste en un elefante.  Pero no te preocupes, todo caemos en la misma trampa.  Lo que no todos hacemos, es evitar seguir utilizando esa trampa en nuestra propia contra.

 

George Lakoff.

Es un investigador estadounidense de lingüistica cognitiva.  Ha utilizado gran parte de su carrera a estudiar el efecto que tiene la comunicación en la gente y ha desarrollado numersos libros al respecto.  El que más me ha gustado: No pienses en un elefante.

No pienses en un elefante, es un obra literaria como ninguna otra de su especie.  Fue desarrollada principalmente para entender por qué es la política de Estados Unidos es tan fuerte a nivel de republicanos y tan débil a nivel de demócratas.  Identificó cómo es que las estructuras comunicacionales de los republicanos están tan bien desarrolladas, muy a diferencia de los demócratas que a penas están comenzando a formar sus propias estructuras.

En el libro, nos muestra cómo los republicanos han empleado décadas y cientos de millones de dólares en el desarrollo de estudios, que buscan constantemente entender el efecto que tienen las palabras sobre las personas.  Claro, para después ser empleadas como parte de la estrategia para lograr sus objetivos.

Sin embargo, hay algo muy importante en este libro si tomamos las enseñanzas más básicas.  Es aquí en donde encontramos los cuadros mentales.

 

Cuadros Mentales.

Los cuadros mentales, son asociaciones que forma la parte más primitiva del cerebro, entre lo que está escuchando y lo que ha aprendido que es.  Los cuadros mentales no son iguales para todas las personas, ya que se forman a partir de las enseñanzas del entorno social y el momento en el que se están generando.  Dicho de otra manera, el elefante que tú imaginaste puede que sea muy distinto al que imaginaría un ruso, o sin ir tan lejos… muy distinto en forma al que pensaría un niño de 3 años.

Cada palabra, al ser escuchada, llama al cuadro mental que se formó en su momento y comienza automáticamente el proceso de asociación.

A nivel de comunicación, debemos entender la magia que existe detrás de esa linda frase: no pienses en un elefante.

¿Por qué crees que no pudiste seguir la instrucción? Y al igual que todos los demás… pensaste en el méndigo elefante.  Fácil, esa parte primitiva del cerebro, la parte en la que se crearon y siguen creando todos los cuadros mentales que rigen tu psicología… simple y sencillamente entiende instrucciones, no desinstrucciones.

Para tu mente, la palabra NO, simplemente no es parte de una instrucción.  No existe un cuadro mental que rija la palabra como algo que se debe hacer, carece de imágenes (muy contrario por ejemplo si habláramos de peligro, de evita, que también son NO pero con estructuras más complejas).

Al decirte NO LO PIENSES, tú únicamente entendiste PIÉNSALO!!

 

Te preguntarás, ¿cuál es el punto de todo esto? Bueno, pues si aún no lo has deducido… aquí va de la manera más simple: ¿alguna vez has utilizado en tu comunicación, una instrucción que se diera de forma negativa? ¿Te ha dado resultado?

Entonces, si tú no pudiste dejar de pensar en el elefante, ¿cómo lograrás que tu mercado haga lo que esperas? ¿cómo esperas que tu personal siga correctamente tus instrucciones? O más fácil aún, ¿cómo esperas que tu hijo te haga caso?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: